Me recuerda en parte a mi abuelo, en parte al personaje del groncho y la dama, en parte a Norman Briski, en parte a cacho, y a Jack Nicholson en el Resplandor.
También me recuerda a la definición del carácter psicopático-seductor y algunas cosas que leí del sadismo. En el mejor de los casos puedo ver a un clown zarpado en él -porque no deja de ser tierno en su mundito libidinal-, aunque... es más bufón que clown.
Me hizo llamar a un 0-800 "para joder" y me contó anécdotas de por ejemplo cuando fue al telo con "una gorda" que quiso "usar forro" a lo que él le respondió "andate a cagar, no te cojo ni en pedo".
La ternura está en actos mínimos de verguenza. Cuando empiezo -como puedo- a poner límites, pasa inmediatamente a putearme -jocosamente- por haberlo distraído de su labor -expresión típica de un ser que no puede aceptar un NO, habría que investigar en su infancia... su figura paterna... se entiende-
Muy lindo todo, pero a decir verdad no quiero que me arregle nunca más las cortinas.
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